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viernes, 26 de agosto de 2011

Aprendiendo a Existir


Hay días que quisieras nunca terminen, hay días que quisieras duren más de veinticuatro horas, hay días que quisieras sean eternos; pero a la ves hay días que quisieras se acaben rápido, días que pasen las horas volando como aviones en guerra, que se fuguen, y que nunca más se vuelvan a repetir, lo peor de todo es que esos días vienen cuando menos te lo esperas, vienen tan repentinamente que te dejan frío, helado, hacen que duela, que veas sangrar tu sentir, sangre roja, roja intensamente, la semana es tan cambiante, un día la pasas muy divertido y felíz de la vida, al siguiente estas contento, luego medio alegre y terminas cayendo en la tristeza profunda, llaga dolorosa que la tocan todos y hace que el dolor sea más intenso.
A veces uno se pregunta que es peor, si pasarla bien para tener un bonito recuerdo, o si pasarla siempre mal para saber aprender de la vida; mis mejores momentos siempre fueron efímeros, venían y se iban rápidamente, como las olas del mar, y casi siempre después de un buen momento, venía la tormenta, tormenta fuerte y devastadora, que traía consigo muchos males, vientos fuertes, casi huracanados, que me atrapaban y batían por el mar, la vida; no es que me iba a morir, pero por momentos es de sentir eso, y vamos, quien no se siente que se le va la vida en ocasiones, no?
El temerle a la muerte es algo normal, para la mayoría; pero porque temerle a la muerte si ese es el destino de todos, cuando nacemos ya se sabe que en algún momento moriremos, por eso es de sentir esos días de pena, nostalgia y profundo dolor, para que te acostumbres a los golpes que da la vida, la vida cuando golpea, duele más que todos los improperios que algunas personas puedan proferir y por ende herirte, así es, la vida cuando golpea, no tiene compasión, no siente pena, mas bien hace que tu sentir sea de lo peor, dolor, angustia y sufrimiento.
Y porque la vida es para enseñarte a ser valiente, corajudo; te va preparando, porque cada ves los golpes serán aún mas fuertes, más dolorosos, pero aprendes, deja muchas lecciones, siempre sacar lo mejor, recordar que las cosas siempre suceden por algo, que en un futuro lo verás, sean estos buenos o malos, lo mejor de todo esto, es que cuando la tormenta pasa, y el dolor cesa, y empiezas a pensar en lo sucedido, sacas grandes conclusiones, y deja mucho para aprender y mejorar en la vida.
Aprovecha cada suceso en tu vida, ya sea felíz, triste, doloroso; para aprender algo nuevo, para reflexionar y ver en que puedes mejorar en tu vida.